En la terapia en general, se determina en primera instancia el origen/inicio del problema y la línea base en la actualidad. Necesitamos conocer información acerca de los escenarios del problema a tratar: personas implicadas, cuándo se da y en qué situaciones, lugares, etc.,…

Se valora también la gravedad en base a tres parámetros: intensidad, frecuencia y duración. Se exploran las áreas afectadas: familiar, sentimental, personal, social y laboral.

Pues aunque en principio, el problema sea específico de un ámbito particular, desde MH Psicología se viene observando que cuando una persona tiene un problema que le preocupa, éste es como una gota de aceite, es decir, la dejas caer en punto concreto, pero no se queda estática en ese punto, sino que probablemente se extienda y acabe impregnando y afectando a otras áreas de su vida.

Se hace hincapié en los factores que mantienen el problema, para ello se analizan las contingencias, es decir, los antecedentes de la conducta problemática, cómo los interpreta el paciente y cómo reacciona, y las consecuencias de dichas reacciones.

Los problemas tratados en terapia de adultos son:

  • Problemas de ansiedad (ansiedad generalizada, fobias, obsesiones, estrés postraumático,…).
  • Problemas relacionados con el estado de ánimo (depresión, trastornos bipolares,…).
  • Trastornos somatomorfos: indiferenciado, de somatización, hipocondría, trastorno dismórfico corporal, trastorno por dolor.
  • Problemas de alimentación.
  • Trastorno ficticio.
  • Problemas de relación de pareja y problemas sexuales.
  • Anorexia, bulimia, obesidad, síndrome del comedor compulsivo (ansiedad por comer).
  • Trastornos del sueño.
  • Trastorno del control de los impulsos.
  • Trastornos adaptativos.

EN MH PSICOLOGÍA TE AYUDAREMOS A DESPEJAR TUS INQUIETUDES...

¡CONTÁCTANOS AHORA!



Los campos marcados con (*) son necesarios para el envío del formulario.